Los besos siguieron, la ropa nos estorbaba así que de una nos la quitamos, pude saborear sus pechos, tocar sus sexos mientras ellas recorrían cada parte de mi cuerpo con su boca.
Me acosté en la cama para que pudieran ponerme un condon y empezar a devorar mi verga erecta, Cristal empezó tragándosela toda y chupaba, cuando salía Antonia se abalanzaba para lamerla y chuparla, así estuvieron un rato, de pronto Cristal empezó a subir, besando mi pecho y cuello mientras Antonia se montaba de vaquera invertida. En esa pose me gusta llevar el ritmo, tomarlas de la cintura y ver las nalgas rebotar, pero en esta ocasión ellas tomaron el control por completo, Cristal no me daba tregua, sus besos eran deliciosos, absorbentes, pero al mismo tiempo sentía el castigo de Antonia con sus sentones que no paraban. Eso fue una avalancha de placer que no pude contener y me vine abundantemente.
Pedimos unos tragos y platicamos un poco para recuperar fuerzas, ambas son chicas muy lindas, extrovertidas y con una vibra que da confianza, en todo momento nos acariciábamos y ellas jugaban con mi miembro para animarlo. En este ambiente no fue difícil que mi amigo pidiera más batalla, de nuevo me dieron un oral ensalivado muy bueno, ambas atragantándose y soltando mucha baba que embarraban en mis huevos con sus manos.
Era el turno de Cristal, se subió de vaquera mirándome, su 🍑 es más grande que el de Antonia, se sintió riquísimo sentir mi miembro adentro de su sexo mojado, se veía que lo disfrutaba mucho, aumentaba el ritmo hasta que se puso de cuclillas para que le pudiera dar fuerte, gritaba y gemía mientras Antonia me besaba dulcemente y lamía mi cuello.
Segunda Parte
Cristal me pidió que le diera en 4, la monté duro para poder ver su enorme culo rebotar y moverse, así estuvimos un tiempo, Antonia se masturbaba junto a nosotros, nuestra mirada se encontraba llena de excitación.
Salí de Cristal y le pedí a Antonia que me cambiara de condón para que me la chupara, obedeció de inmediato, Cristal se abalanzó sobre mí para encontrar mi boca y devorarla a besos, Antonia me chupó el pene por un tiempo pero entendió lo que quería, se volteó para quedar en 4 y yo de inmediato la penetre, y le di con todas mis fuerzas, ella gemía y empujaba su trasero contra mi, en algún momento me volteó a ver con una de esas miradas que se quedan en el recuerdo, llena de placer con unos ojos que piden más y más.
Así estuvimos hasta que me derrumbe sobre la cama extasiado, ellas se percataron que no me había venido por lo que siguieron como una manada de leonas hambrientas. Victoria me quitó el condón y comenzó a masturbarme riquísimo, acariciando los huevos y con un ritmo intenso pero bien lubricado, mientras Cristal me lamía y besaba, su boca me succionaba y sentía su lengua por todas partes, estaba perdido de placer y entendí en ese momento que era una presa capturada, completamente sometido a sus deseos.
Ya en esas condiciones, lo único que podía hacer era elevar la apuesta, como todavía no me venía les pedí que me hicieran oral natural pagando el extra. Las dos se voltearon a ver, rieron como viejas cómplices, y se posicionaron las dos en cuatro frente a mí levantando un poco mis piernas, Cristal empezó como ya lo había hecho antes a meterse toda mi verga en su boca, pero esta vez sentía toda su humedad cálida escurriendo por mi miembro, mientras Antonia lamía y chupaba mis huevos y un poco más abajo, esa sensación es de mis favoritas, tener dos bocas en mis genitales que no paran de chupar y que, por el contrario, se pelean por mi pene y mis huevos para seguir lamiendo y chupando.
Se intercambiaban para que una chupara el peine y la otra los huevos, nunca pararon, en su momento Antonia lo tenía adentro de su boca cuando de repente tuve esa sensación incontenible de venirme,avisé y apenas pudo salir para que yo explotara en su cara, Cristal me masturbo para que saliera la última gota. Nos besamos satisfechos.
El tiempo vuela cuando estás bajo los efectos del placer, vimos y se había acabado la hora pactada, se metieron a bañar, se tomaron unas fotos en la habitación y se despidieron. Al cerrar la puerta me tiré en la cama a procesar lo que acababa de suceder, satisfecho sin creer que había sido víctima de dos pequeñas diablillas. Sin lugar a dudas volveré a repetir todas las veces que pueda juntas y por separado, Antonia y Cristal son dos bellezas que se entregan en el momento y lo dan todo hasta que sucumbas en sus llamas.
Candy Rank
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Experiencia alucinante tener a una colombiana y a una ecuatoriana matándote a sentones. Se complementan tan bien que en ningún momento le dan tregua a tu miembro.