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Llegado el día me dirigí hacia el motel, no sin antes pasar por condones a la farmacia, ya que uso unos en particular y siempre es bueno tener esa cortesía, compré un par de bebidas para ambos e ingrese a la habitación, la bella y mágica habitación designada.
Ingreso y realizo el ritual indispensable de higiene, no sin antes contactarla y mencionarle la habitación donde llevaríamos a cabo nuestro encuentro.
Llegada la hora (literal ni un minuto más de la hora pactada) recibo una llamada de recepción y me preguntan si espero compañía, a lo que afirmo y me preparo.
Se escucha el portón, y un par de pasos que aceleraban el ritmo de mi corazón, y posteriormente dos toques a la puerta, abro y veo a una bellísima rubia, chaparrita, con un vestido negro bastante largo, el cual entallaba su espectacular figura y una mirada que domina, la saludo con un beso de piquito y entramos al cuarto.
Dejó sus cosas en la cama y nos sentamos un momento, le realice la transferencia de su regalito (cabe resaltar que en ningún momento ella lo solicitó, fue por iniciativa mía, cuentas claras amistades largas).
Mientras conversamos bebimos unas cervezas que tenía en la habitación; conversamos y nos poníamos cómodos, nos empezamos a besar mientras seguíamos charlando, menos de manera progresiva hasta que dejamos de hablar y solo nos besábamos.
Nos levantamos y empezamos a perrear una canción que estaba de fondo y al ritmo de la música le fui quitando ese lindo vestido, llevaba un conjunto negro de tanga y bralette, el cual cabe mencionar, se veía pequeño en comparación con sus senos.
La recosté y empecé a besar el largo de sus piernas mientras ella me guiaba y pedía retirara sus tacones, lo hice de una forma lenta y seductora que incluso su piel se enchinó y me dijo lo excitante que era el acto.
2da parte
Continuamos con los besos y me pidió retirarle su tanguita, y al quitarla me encontré con el manjar que estaba por deleitar, depilada y con un dulce olor a gloria, no me resistí más y empecé a realizarle un oral lento que fue subiendo de tono, hasta que sentí que su clítoris estaba listo y que con algunos estímulos ya generaba bastante placer.
Pasamos a la cama y continué, hasta que decidí ver sus preciosos pechos y retiré su sostén y vi esos deliciosos pechos de piel blanca como la nieve, los cuales empecé a besar.
Ella ya cachonda y con una voz que mata me pide que me recueste para hacerme un oral al natural exquisito y con mucha baba, en este punto el éxtasis era claro por ambas partes y de poco en poco una tierna escena de coqueteo se iba transformando en una auténtica escena del porno; mientras realizaba el oral le escupía y se lo metía todo, al grado en que luché por no venirme, hahaha.
Pasé y quería continuar lamiendo ese clítoris tan delicioso, pero se me ocurrió pedirle que se masturbara a la par mía, lo cual me generó una excitación indescriptible hasta que llegó el punto en que me pidió que se la metiera ya.
Me colocó el condón y se subió sobre mí, caballeros, lo logramos, es un auténtico deleite poder estar teniendo un acto sexual con esta señorita, al grado en que pasados 10 minutos no resistí más y exploté, ella se percató de que estaba a nada y me pidió que me viniera en sus senos (cabe mencionar soy de carrera larga).
Terminado el primer asalto nos recostamos, charlábamos mientras veíamos una porno, y una vez recuperado el aliento iniciamos el segundo round, me realizó un oral tan nasty que no quería que acabara la escena pero había que aprovechar.
La recosté sobre mi pecho, le abrí las piernas y ahora yo la empecé a masturbar frente al espejo, una auténtica escena porno caballeros, hasta que llegamos al grado en que me pidió parar para no venirse aún.
Colocamos el condón e iniciamos la faena nuevamente, en esta ocasión fue mas intenso y duradero, sus gemidos se transformaron en gritos, los cuales llegaron a ser tan fuertes que algunos se ahogaban por lo intenso.
Besos y vocabulario sucio abundaban en la habitación, hasta que pasamos a la cereza del pastel, se puso en 4 y ahí señores supe lo que sintió Santiago Giménez hoy al anotar su gol en la Champions (esta va por ti Bebote) continuamos hasta que sentí como me humedeció y yo sentí venirme nuevamente, a lo que ella me pidió terminara en su angelical rostro.
Las piernas me temblaban como no se imaginan, tomamos una ducha, continuamos la conversacion con algunos besos y la acompañé a la puerta.
Magnífica cita, caballeros, solo puedo decirles que si tienen oportunidad de tener una cita con ella, tomen esa oportunidad y aprovéchenlo; siempre tratándola con mucho respeto.
Ahora tenemos pendiente un encuentro con una señorita igual de especial que ella (Abril Becker).
Candy Rank
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Esta chica paraguaya continúa dando muestras en cada cita de que le encanta dar y recibir placer. Llamándose Sofía, Luna o cualquier otro nombre, ella va a lo suyo: a dejar con una sonrisa de oreja a oreja a quien la contrata.