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Al abrir la puerta me encuentro con un rostro hermoso que me sonríe, me saluda, le tomo la mano y la invito a pasar, el acento portugués la delata definitivamente; una hermosa amazona.
Ya una vez adentro de la habitación pasamos al saludo obligado, un buen beso con abrazo, donde pude tocarla toda. Traía puesto un vestido negro de licra, dónde se podían sentir sus hermosas nalgas y sus tetas generosas.
Así estuvimos un par de minutos, me di el tiempo de poder disfrutar su olor, su perfume. Sus manos empezaron a desabrochar mi pantalón y buscaron dentro de mi ropa interior; ella sólo rio y me dijo estás listo, se dio la vuelta y se quitó el vestido, pude disfrutar de la hermosa vista, traía la lencería que le solicité previamente y cumplió.
Subió a la cama y en cuatro comenzó uno de los mejores orales que he tenido, estuvimos un buen rato así, estaba hipnotizado, no podía dejar de admirar su belleza, se veía hermosa, conmigo en su boca, chupaba profundo y escupía, no quería que se detuviera.
Después de un par de minutos me terminé de desnudar, la acosté en la cama; era el momento de que el favor fuera devuelto, disfruté un poco la vista que tenía de ella, ahí tendida en la cama solo con la lencería puesta, al no dejarme tomar fotos, tuve que tomarlo con calma para registrar cada detalle en mi memoria,!definitivamente era algo digno de recordar.
2da parte
Una vez que quité la tanga, mi lengua jugó dentro de sus pliegues, era un sabor exquisito. Me tomé mi tiempo y estuve ahí un buen rato, de ahí pasamos al 69, es una delicia sentir su boca en un oral profundo y al mismo tiempo sentir el sabor de sus jugos y la vista de toda su intimidad era fenomenal.
Aprovechamos estando yo acostado, me puse el condón y se montó de vaquerita invertida, la vista era fenomenal; verme entrar y salir, podía mirar la través de los espejos, literal, una amazona cabalgando 🐎. Se dio la vuelta y la pude tener montada sobre mí; pero ahora de frente.
Me tomé el tiempo para besar sus perfectas tetas, mordía suave y pasaba mi lengua por ellas y lo que definitivamente me encantó fue besarla, cada beso lo disfrutaba a detalle, sentir su lengua y su aliento.
Después de cada beso al apartarme podría ver sus ojos entrecerrados mirándome eso pufff definitivamente me mató, continuamos de misionero en la cama, donde pude estar sobre ella y llevar el ritmo, la besaba, la tocaba.
Podía sentir sus largas piernas abrazar mi cintura; en la misma posición la puse en la orilla de la cama boca arriba y pude penetrarla profundamente, estuve en el mete y saca por un buen rato.
Cuando de pronto recordé que el servicio incluía anal lo cual es algo que no solicito comunmente, me vino la idea de que podía intercambiarlo por otra cosa y en medio de jadeos le sugerí que si me podía cambiar el anal se acostó en la cama nuevamente de cuchara.
Me dijo que me acercara, así que ni tardo ni perezoso me coloqué a espaldas de ella; agarró mi miembro y lo dirigió hacia ella, empecé a sentírla tan apretada, se sentía exquisito y en ese momento reaccioné y pensé creo que ya no podré cambiar el servicio anal.
Ya estaba dentro de ella, así que solamente me dispuse a disfrutar y estuvimos ahí un buen rato cambiamos al obligado de perrito 🐶 y me despaché, mi intención era solicitar eyacular en su boca; pero honestamente no tenía ganas de salir de ahí, así que continuamos.
No acostumbro tener varias relaciones, por lo regular ocupo toda la hora para una sola sesión y esta no fue la excepción; así que con los pocos minutos se quedaban platicamos temas triviales: su estancia aquí, su regreso, sus planes.
Se metió a bañar y seguimos platicando, yo ya estaba listo nuevamente, ahí me arrepentí de no tomar la promo de dos horas, al salir se empezó a vestir.
Cuando agarró la lencería me miro pícaramente y me dijo si me había gustado, yo le dije que me encantó cómo se le veía, así que la lanzó sobre la cama y me dijo: "para que me recuerdes".
Empezó a caminar hacia la salida, antes de cruzar la puerta pude volver a besarla, volver a probarla; fue increíble volver a ver esos ojos entrecerrados mirándome, después del beso. Eso es lo que definitivamente tengo que volver a repetir.
Candy Rank
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Del top 3 a nivel nacional, prácticamente es categoría unicornio esta chica brasileña; todo lo hace perfecto. Físicamente está en su punto, no le duele absolutamente nada. Sentir sus estrecheces al perforar su puerta trasera y que te arroje su lencería; otro nivel.