Este relato tiene más de 6 meses. Los precios mencionados pueden haber cambiado desde entonces.
Continua con esa fenomenal mamada cada vez más ensalivada y en el calor de la pasón le inserto mi dedo, ella gime y se comienza a menear de manera cachonda ante las caricias. Suelta mi miembro y me pide que me acomode.
Ella entonces se coloca sobre mí y con gentileza guía a mi muchacho a penetrarla de vaquerita invertida, su interior está ya muy caliente y húmedo, ella gime con cada embiste, le pido que vayamos al potro pero esta vez de frente y mientras me monta acaricio y chupo sus tetas.
Ella se deja llevar y se acerca a besarme y después me abraza desde el cuello, tras un rato de disfrutar así, me pide cambiar a la cama, yo le sugiero que de misionero, nos colocamos en la esquina de la cama y continuamos otro buen rato hasta que comienzo a sentir el calor en el vientre y acompañado de sus gemidos termino dentro de ella, “Si amor, vente rico” que entre gemidos exclamó.
Nos separamos, me retira el condón, nos limpiamos y nos recostamos ambos en la cama, platicamos de que iniciamos ambos el año de pasión, ella mi primera chica y yo su primer cliente. También admitió que normalmente no deja que le metan dedo pero que empezó a sentir tan rico que se dejó llevar, seguimos la charla sobre nuestras familias y descansamos un rato. Tras esto, ella se va al baño, regresa acurrucada a mi lado y entre caricias mi compañero se despierta listo para el siguiente.
Round 2
Ella toma la iniciativa y me planta un buen beso, para después levantarse para buscar un nuevo condón, lo coloca sobre la puntita de mi amigo y con un chupetón lo enfunda todo, comenzando con una nuevo oral, el cual es bastante intenso.
Esta vez atiende a los gemelos con su lengua, solamente se detiene para pedirme que vuelva a tocarla.
Coloca de nuevo lubricante en mi mano y comienzo a acariciar su cuquita. Estamos así un rato hasta que le pido penetrarla de perrito, “Claro amor, vamos”, ella dice mientras nos acomodamos a la orilla de la cama, observo ese trasero hermoso levantado y como lo corona esa diminuta cintura.
Ya en posición la penetro despacio, disfrutando como cubre su cuca cada centímetro de mi miembro, y comenzamos con los vaivenes, “Así papi, rico” exclama entre gemidos, tras un rato así le pido que cambiemos de nuevo a misionero, y que se me antojo observar su cara de placer, nos acomodamos y tras penetrarla, me acerco para besarla y esta vez m regala uno muy profundo con lengua, lo cual me prende aún más y la embisto más profundo.
Me incorpora y la tomo de los tobillos, separo más sus piernas y me deleito con al vista de sus tetas rebotando y su cara de placer.
Ella exclama “¡Más duro papi!”, por lo que pauso un poco el ritmo y la embisto con fuerza, ella gime las tres primeras, y en la sexta con vos entre cortada me corrige “¡Quise decir más rápido amor!”, entonces yo acelero el ritmo, tomándola de la cintura. Ella se excita aún mas con el cambio de velocidad. Veo su cara de placer y como se comienza a estremecer encorvándose a punto de llegar, lo cual también me excita, abrazo sus piernas, para apretar aun mas mi miembro y en un clímax maravilloso terminamos juntos. Siento como su interior estruja mi miembro de manera espasmódica, es increíble y única esa sensación.
“¡Amor que rico, me vine muy rico, terminaste tú también muy rico!” me dice con voz entrecortada y una enorme sonrisa, nos separamos y me tumbo en la cama, ella, muy atenta me retira el condón y me limpia. Nos abrazamos y le comento si tiene prisa, ya que la cita está por terminar y yo todavía tengo algo de tiempo, me comenta que no, por lo que le solicito otra media hora. Ella accede y realizo el traspaso a su cuenta, con todo pactado, nos relajamos otro rato platicando de nuestras experiencias en el ambiente y nota que hay algo tras el espejo, un detalle que siempre procuro hacer a las damas, un ramo de rosas.
Me levanto, se lo ofrezco y ella muy feliz lo toma, las olfatea y acto seguido lo pone a un lado para besarme, provocando que mi pequeño gran amigo se ponga firme de nuevo, antes de comenzar me pide irse a asear, le digo que sin problema y que así es mejor, ella se asea rápido y regresa sonriente.
Round 3
Sigo recostado y ella se acerca esta ves se arrodilla entre mis piernas, y enfunda a mi muchacho de un bocado.
Me la vuelve a chupar con esa boca rica. Tras esa maravilla de mamada, se incorpora, acomoda mi miembro entre su piernas, de un sentón lo guarda dentro de ella y me monta de vaquerita, yo chupo y manoseo sus pechos y la nalgueo, en cada nalgada ella gime cachondamente, lo estamos disfrutando mucho, hasta que me menciona que si podemos cambiar.
Yo le sugiero de cucharita. Nos separamos, se recuesta, nos acomodamos y la penetro con mucha facilidad, ya estaba bastante mojada la niña, y retomamos el ritmo.
La tomo fuertemente de la cadera y ella gime de placer ya que ahora sé que le gusta rápido procuro mantener ese ritmo, ella levanta su pierna y la sujeto para embestirla con mayor profundidad, ambos gemimos de tan rico que estamos sintiendo.
Percibo que comienza a hacer fuerza en su pierna para bajarla, menea su cadera con mucho más ritmo y gime con mas fuerza, señal que algo está por suceder , la tomo de nuevo de su cadera y tras muchos vaivenes llegamos al éxtasis, gritamos de placer “¡Que rico amor!” exclama.
Nos recostamos un rato más, platicamos de nuestras vidas un poco, y me menciona que le duele un poco su cadera, la acaricio y trato de darle un leve masaje, para después ocupar la técnica de acomodo de cervicales, lo cual, tras el tronido de espalda, la libera de su dolor “¡Me reseteaste la vida!”, me comenta y reímos
Se da una ducha, se viste, prometemos vernos de nuevo, revisa que haya llegado su Uber y se retira regalándome un último beso, todo el tiempo pasó sin que me diera cuenta, una gran mañana de enero.