

#LorenaMares #CDMX
• Diva: Lorena Mares
• País de origen: México
• Arancel: $3,500 por hora, terminé pagando 5 hrs en total
• Servicio incluye: Besos apasionados super atascados, 2 relaciones en la hora, oral con y natural cuando contratas por muchas horas o ya eres conocido tipo deepthroat, super ensalivado y todas las posiciones, no te dice que no a nada.
• Lugar: CDMX/ Villas Patriotismo
• Fecha: 13 de junio 2026
• Puntualidad: Siempre puntual
• Reseña:
El sexo es como una laguna sin fondo, depende de uno que tanto quiere adentrarse y sumergirse en ese placer asfixiante en el que nunca terminas de ahogarte. Ya sea que uno lo haga por iniciativa propia o teniendo la suerte, como en mi caso, de encontrarte con una de esas sirenas que te llevan de la mano al fondo donde la concupiscencia habita y reta tus propios límites. Así es Lorena, una MILF sin inhibiciones que disfruta del sexo y de complacer en cada cita, esta es mi reseña de nuestro último encuentro.
A Lorena la había visto antes por lo menos otras cuatro veces, desde la primera cita la química que sentía con ella se desbordaba, tiene un humor que te envuelve y hace que entres en confianza desde el primer momento, sin que te des cuenta ya la tienes colgada dándote unos besos apasionados de lengua que no paran, al siguiente momento ya te está chupando todo y montándote, pidiéndote más o haciéndote venir a chorros de una u otra manera y con todos los medios a su disposición. Le gusta guiar, llevar el pulso y el ritmo en la cita, siempre que hay tiempo ella toma la iniciativa para decirme que nos falta otro palo, yo gustoso obedezco y me vuelvo a sumergir en sus mieles. La veía en CDMX en sus visitas o iba a Puebla cuando ya no podía esperar más y me embriagaba con su contenido en redes.
Esta última vez preví una de sus visitas a CDMX y agende por 3 hrs, quería pasar el mayor tiempo posible con ella, le pedí que llevara una lencería especial a lo cual accedió sin problema, bromeaba conmigo sobre lo que iba a llevar y de lo que me iba a hacer. La expectativa de nuestro encuentro se volvió casi insoportable, la quería en mis brazos y quería sentir esa boca húmeda que no para de besar, lamer y chupar.
Llegada la fecha de la cita me trasladé al Villas con bastante anticipación para tener tiempo de asearme y arreglarme como se debe, si algo he notado en Lorena es que es muy especial con el tema de la higiene, diría que casi obsesiva, por lo que causar una primera buena impresión facilita mucho que ella se desenvuelva mejor en la habitación. Compre un perfume especial para esa cita, me bañe a conciencia, cepille dos veces los dientes, enjuague la boca y esperé pacientemente hasta que sonó el teléfono de la habitación para anunciar que había llegado una señorita, la piel se me puso chinita por los pensamientos que me invadieron, por lo que iba a vivir con Lorena.
Al abrir la puerta me encuentro con una mujer delgada, senos grandes y preciosos que luchaban por salirse de un escote pronunciado, llevaba puesto un disfraz de azafata con una blusa blanca y una falda azul pegada, que entornaba esas nalgas bien trabajadas de gym. En persona es muy guapa, labios carnosos, facciones delgadas y una mirada coqueta, no aparenta su edad pero ella siempre se muestra como una MILF orgullosa de su experiencia (41 años, ella misma los presume).
Da unos pasos dentro de la habitación y se abalanza sobre mi, nos besamos, de esos besos atascados de lengua, la abrazo para acercarla más a mi, su mano baja para sentir y frotar el bulto que se empieza a formar adentro de mi pantalón, me excito mucho y la sigo besando.
Me dejo llevar por el momento, con Lorena todo se siente más orgánico, más natural, me da confianza y la cargo para llevarla a la cama, ella parece excitarse cuando la sostengo en el aire me sigue besando, ya en la cama ella se pone en cuatro queriendo desabrochar mi pantalón, pero le sujeto las manos y le digo que no, que espere, que está vez yo voy a guiar, la volteo para que esté acostada boca arriba sobre la cama. Su mirada se enciende, sonríe, me dice que nunca cambie.
Le devuelvo la sonrisa cómplice, entiendo que me está cediendo el control, le quito la tanga para saborear la cueva del milagro, por primera vez me atrevo a probar su sexo, había intentado hacerle oral pero ella me decía que no era parte del servicio, volteo a ver su reacción, pero escucho como suelta un gemido al primer lengüetazo, por lo que me atasco y me quedo ahí lamiendo y chupando hasta que se derraman sus mieles en mi boca.
Ella está excitada, le digo que venga, ahora si quiero sentir como me chupa mi pene que estaba totalmente erecto y duro por lo que acababa de probar. Ella obedece, inmediatamente se voltea y se atasca con mi pene al natural, su lengua es cálida, siento como la baba embarra todo mi miembro, alcanzo su garganta, me quedo ahí y le agarro del cabello para sujetarla y poder ir más adentro, escucho como se ahoga, arcadas, la saco y la dejo respirar por un momento para volver a meter mi pene ya todo ensalivado en su boca. Sigo así haciendo facefucking por bastante tiempo, ella nunca me dice que pare, al contrario, en algún momento me agarra ella de las nalgas para poder meterla por completo y cogerla por la garganta, esa es una sensación inigualable que me hizo perder la cabeza.
Nos desvestimos completamente, me acuesto en la cama y le pido que siga con el oral, la vuelvo a sujetar del pelo pero esta vez para guiarla, quiero que lama todo, mis huevos y mi ano, la sumerjo y siento ese delicioso beso negro, sus ojos me ven, gime y lame todo, la saco solo para que chupe el pene y después la vuelvo a llevar abajo para que siga lamiendo todo. Estoy listo para penetrarla, me pongo un condon y le digo que se suba, ella me dice si sí y me monta casi furiosa, gime, grita y se sacude encima de mí, en momentos la hago brincar y en otros ella se arroja sobre mí para besarme y que yo le dé más fuerte.
Por su cuerpo y sus tetas enormes que brincan y brincan me encanta esa posición con ella, nos quedamos ahí, ella nunca para, por ratos disminuye el ritmo pero sigue moviendo sus caderas hasta que me vengo. Se acuesta junto a mí y me sigue besando, muchos besitos de piquito y después de nuevo de lengua pero más tranquilos, me ve, se ríe y dice: Diablos! Ya había pasado casi una hora y era la primera vez que hablaba. Nos reímos, le digo que ya la extrañaba y la vuelvo a besar.
De las mejores partes de las citas con Lorena es platicar con ella. Es una persona muy espontánea, ocurrente y con un humor muy ácido, te cuenta de todo y en todo momento son risas y más risas, eso hace que el tiempo vuele y que la química siga creciendo. Tomamos unas cervezas, la acaricio en todo su cuerpo y mi amigo empieza a volver a reaccionar.
Nos vamos a la ducha a lavar y cepillar los dientes. En la cama Lorena saca de su bolsa un spray de microdacin y me hecha en el pene y toda la parte púbica y me pasa una toallita húmeda. Me dice que si ya vamos a hacer el oral natural debo respetar sus reglas de higiene, a lo cual no tengo ningún problema. Me la empieza a chupar, su lengua es tan rica que hace que se me ponga dura de nuevo, le digo que yo quiero probarla de nuevo, me sonríe y se voltea poniéndose de perrito y mostrándome su ano, lo veo como una invitación, sin dudarlo me abalanzo para devorar esa cola. No tiene ningún mal olor, sabe delicioso, me sumerjo y no dejo de chupar ese delicioso manjar, se siente que lo disfruta, sus gemidos son distintos, más suaves pero constantes.
Le digo que quiero misionero, le beso las tetas grandes que tiene y la penetro, ella me abraza, nos besamos y estamos así un buen rato.
Después pasamos a darle de perrito, la veía en el reflejo de la regadera y para poderla ver mejor la tomé del pelo para jalarla y que levantara la cara, ella se vio en el reflejo, nos vio y sonrió, se le notaba que le gustaba vernos así. Empecé a darle más duro y empecé a tocarle su ano que estaba totalmente húmedo con un dedo, vi que no me decía nada entonces decidí ir un poco más allá y metí todo el dedo. Ella empezó a gemir más y más, hasta que sentí como un chorro cálido bañaba mi miembro dentro de su sexo, la solté y caímos rendidos en la cama.
Descansamos un poco más, ella me platicó que el anal si lo hacía pero que era algo que se daba en el momento, que no lo hacía con todos, pero que le gustaba mucho. Para mí eso fue una señal y una insinuación, mi mente ya no pudo dejar de pensar en eso. Ella me preguntó si me había venido y le dije que todavía no, entonces se acercó a mí y me la empezó a chupar y lamer mis huevos mientras me masturbaba, es una experta haciendo eso, no se despegó hasta que me hizo sacar toda la leche a chorros, puso sus chichis para que se las llenara todas con mi semen.
Las tres horas ya casi terminaban, no obstante la idea del anal no me soltaba y como no estaba seguro de cuando la volvería a ver me atreví a decirle si tenía más tiempo. Alguien le había cancelado dos horas de servicio, sentí que era el universo hablándome, le dije que las tomaba, se rio y me dijo que ya sabía en lo que estaba pensando y se rio.
Pedimos más cervezas y estuvimos platicando un buen rato para que me pudiera recuperar. Cuando sentí que podía de nuevo me acerqué para besarla, le dije que quería probar unas cosas distintas, me preguntó que tenía en mente y respondí que el anal. Me dijo que ya debía el extra por el oral natural y que si aceptaba por un extra y por como se había estado dando todo, que se sentía a gusto conmigo. Yo pagué sin dudarlo, nos colocamos en 69 para que pudiera probar de nuevo esas mieles y comerme de aperitivo su colita, mientras ella me hacía un oral profundo y completamente ensalivado.
Yo estaba en completo extasis, le pedí que se subiera de vaquerita, estuvimos así un buen rato, porque me encanta esa vista y después la puse de perrito atropellado, le pregunté si podía ya probar su cola, me dijo que sí y se metió dos dedos por atrás, la toqué y estaba muy húmedo, ya no podía más, tenía que probarlo, me puse lubricante y un condon nuevo, empecé poco a poco hasta que entró por completo, en esa posición se siente como entra todo y yo podía sentir como Lorena apretaba y apretaba.
Me decía que siguiera, que no parara, yo seguía y seguía penetrando ese delicioso ano por mucho tiempo, me sorprendió el tiempo que aguanto así, la excitación fue demasiada y me vine.
Nos terminamos las cervezas que pedimos, yo estaba sorprendido por lo que acababa de vivir, ella me decía que ya le hacía falta algo así y que estaba pensando como agregar esos extras. Acordamos repetir la faena pronto, llego por 3 hrs y terminamos estando 5 hrs completas en donde el placer, las risas y la buena química resultaron ser nuestros mejores aliados. Sin duda voy a repetir con ella si ofrece esos extras, lo valen, Lorena es una experiencia única.